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El cortador onubense Antonio González obtiene el Cuchillo de Oro de Monesterio

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RAFAEL MOLINA

MONESTERIO
25/08/2019

Se anunciaba como uno de los concursos más disputados de cuantos se han celebrado con motivo de la celebración del Día del Jamón de Monesterio, y las previsiones no fallaron. En su vigesimoprimera edición, el certamen más valorado de nuestro país, contó con media docena de maestros cortadores procedentes de las provincias de Sevilla, Huelva y Badajoz, elegidos, entre la veintena de solicitudes presentadas ante la organización. Todos llegaron con una trayectoria intachable, currículos impecables, y el único deseo de conseguir el Cuchillo Jamonero de Oro, que doctora a quien lo posee en el difícil arte del corte del jamón ibérico.

Tras hora y media de concurso, y alrededor de cuatro horas del espectáculo y los rituales que componen el concurso de Monesterio, se proclamó campeón, Antonio González Cárdeno. El cortador, de la localidad onubense de Cumbres Mayores, llegó a este certamen avalado por el subcampeonato de España 2.018, un tercer puesto en el concurso de Ronda este mismo año, y tres primeros puestos en los concursos de Corteconcepción, Salvaleón y Azuaga.  Su estilo, la limpieza de la pieza y el orden en el trabajo, la rectitud en el corte, su rapidez, el grosor y el tamaño de las lonchas, el remate y apurado de la pieza, el emplatado general, y lo certera, (100 gramos exactos), de la ración que presentó ante el jurado, le supusieron obtener la mejor puntuación de entre los maestros cortadores presentados a concurso.

El cortador, que recibió el Cuchillo Jamonero de Oro de manos de la concejala de Industria y Turismo, Amalia Sánchez, se mostró “muy satisfecho”, por haber conseguido “hacer realidad este sueño”. El flamante Cuchillo de Oro dedicó su triunfo “a la organización, a sus compañeros de profesión y a su familia y amigos”.

El trío de ganadores. - RAFAEL MOLINA

 Plata y Bronce

El Cuchillo Jamonero de Plata también viajó hasta la provincia de Huelva. Juan Antonio Pérez Moro, de San Bartolomé de la Torre se hizo con el segundo puesto. El cortador anunció “que tras este logro dejará de participar en concursos”, para dedicarse de lleno a su empresa, directamente relacionada con el sector.  El Cuchillo de Bronce se quedó en Monesterio. Juan Barragán Escarmena, el único representante extremeño, de Monesterio, cortador oficial de Restaurante Mallorca, recibió muy ilusionado este premio, con el que seguir “perseverando hasta poder conseguir algún día el máximo galardón”.

Todos los cortadores finalizaron su trabajo en la hora y media estipulada en las bases, y todos ellos, recibieron placas conmemorativas por su paso por este certamen. El resto de participantes, todos ellos procedentes de localidades sevillanas, fueron Cristo Muñoz Montes, de Dos Hermanas; Laura Polvillo Rogerio, de Camas y Francisco Rivero Teyssierre, de Cazalla de la Sierra.

Homenajes

Durante la presentación del certamen, la organización rindió homenaje al cortador Nicolás Jiménez, fallecido el pasado mes de febrero, poseedor del Cuchillo de Oro de Monesterio, y la pasada edición miembro de jurado de este concurso. La abarrotada Plaza del Pueblo, rindió un sonoro y cerrado aplauso, a uno de los mejores embajadores del Jamón de Monesterio. Del mismo modo, antes de la entrega de premios, se procedió a la entrega de una placa en memoria del industrial de la localidad, Miguel Quintero Vargas, fallecido hace algunas semanas, “por su trabajo y dedicación en la difusión del Jamón de Monesterio”. Su empresa forma parte de la organización del Día del Jamón desde su primera edición, hace ya treinta años. Su familia, al completo, recibió este homenaje, tras las palabras de recuerdo por parte de la primera teniente de alcalde, Dolores Vargas.

Entre las peculiaridades del Concurso de Cortadores de Jamón de Monesterio, destacan, por un lado, la ausencia de premios en metálico, lo que revaloriza aun más un certamen en el que el cortador lucha por el prestigio, y no por ninguna compensación económica. La otra singularidad es el rigor de las normas, el enclave en el que se desarrolla, (en la Plaza del Pueblo), el prestigio y la profesionalidad del jurado, y como no, la invitación a Jamón de Monesterio a todos los que acuden como público a esta cita. Y es que, mientras tiene lugar la espera para la deliberación del jurado, la organización reparte entre los asistentes los centenares de raciones procedentes del loncheado de las seis piezas a concurso.

Antes de finalizar el certamen, el Cuchillo de Oro 2.018, –obligado miembro del jurado en esta edición–, el canario Aníbal Falcón Morales, tomó la palabra. “Gracias por haberme dejado vivir este sueño. Lo guardo en un rincón privilegiado de mi vida”; dijo públicamente el actual campeón de España, que cedió su Cuchillo de Oro a Antonio González.